LIBRO: WRITING MY SUNSET: Seguimos reflexionando... (IV)

 Buenas noches pequeñas criaturas! 


Después de varios días, os traigo nuevo contenido reflexivo.

Como sabéis, además de la actual publicación de capítulos de mi libro "El refugio Winster", estamos también en proceso de publicación de mi libro reflexivo y personal "Writing my Sunset".

Por ello, hoy os quiero compartir otras tres reflexiones, las cuales hablan del crecimiento personal, el dolor y de lo importante que es el amor propio.

  • "Raíces"
  • "Floreciendo de nuevo"
  • "Cansancio"

Espero que disfrutéis de mi libro como yo lo hice y sigo haciendo al escribirlo.

Muy pronto más capítulos de "El refugio Winster". 


Nos vemos pronto! 








Raíces


Miro mis raíces.

Camino incesante hasta ellas.

No comprendo lo que me hace dar media vuelta. Pues no hallo en mi todavía la semilla que me hace ser yo misma y sentirme viva.

Miro mis raíces y anhelo sentirme completa conmigo misma. Las paredes de mi alma se quiebran al no comprender tal desdicha.

Miro mis raíces y cada vez más muero por la alegría de sentirme liberada y amada en mi ausencia infinita de cariño y amor hacía mí, por mí.

Pero un día busco entre mi consciencia, y lo que hallo no me aterra. Me hace sentirme orgullosa de mi misma. Aun con mis defectos y virtudes, encuentro el sentimiento de agradecimiento y me perdono por no darme el valor ni el amor merecido. Bendita la mujer que habita en mi templo, pues mi cuerpo y mi alma aprendieron a ir juntos de la mano y a comprender que el uno sin el otro, era un completo sin sentido.

Amarse a uno mismo es la fuente de todo equilibrio. 







Comentarios de la autora:

Estamos tan dedicados a nuestros lazos con los demás que olvidamos los propios. 

No olvidéis vuestra propia conexión con vosotros mismos, pues al final cada uno de vosotros caminará consigo mismo.

Ámate bien y bonito, porque amarse a uno mismo, es la fuente de todo equilibrio.







Floreciendo de nuevo


Y de pronto encuentro una salida de la que mi ruedo continuo de infortunio se abre camino lejos de las raíces de mi cuerpo, y en él crecen la semillas que he estado sembrando como niña pequeña, jugando con mi templo sin cesar el dolor que habitaba dentro. 

Fuego que no acalla al fin se disipa entre calma terrenal, pues una tormenta arrastró con la tragedia y disipó la niebla que habitaba en los ancestrales ojos que llovían frustración y lamento y fui capaz de empezar a sanear de nuevo. 

Creciendo como mujer sin olvidar mi niña, creciendo con mis defectos de humana y amándome por cada uno de ellos, haciéndolos más latentes y presentes. Volviéndome capaz ante tantos miedos y cobarde ante la idea de dejarlos vencer. 

Floreciendo cual tulipán cortada y herida por mí misma, para seguir transformándome en pétalo guerrero y bello. Pequeña niña dormida, despierta y alza tu vuelo, pues ya es hora de volver a vivir de nuevo.






Comentarios de la autora:

" Cuando nos sentimos frustrados, inseguros con nosotros mismos, con lo que nos rodea o con lo que estamos haciendo en nuestro día a día, nos invaden pesares que no deberíamos tener y sus consecuencias siempre son nefastas. Tu cuerpo sufre y tu alma decae. Cuando te das cuenta de que quizá el lugar en el que estás no es tu sitio y te hace daño e incluso afecta a uno de tus sueños, es el momento de elegir un camino diferente y sanar para volver a encontrarte y cuidarte. 

Este escrito cuenta el dolor que habitaba en mi templo que para mí son mi alma y mi cuerpo, atormentados por querer emprender vuelo hacia otro lugar y no permitírmelo por diversas circunstancias en las que a veces, la vida no nos lo pone fácil y luchamos porque lo necesitamos y porque no nos queremos rendir. Pero aprendí a ver la diferencia entre el rendirse y el marcharse por una misma por necesidad y eso me liberó haciéndome tomar una decisión que a día de hoy, me doy las gracias por haberla tomado y escuchado. 

Recuerda siempre amarte, cuidarte y prestar atención a tu ser pequeña criatura, eso es lo esencial para convivir en paz y sana contigo. "







Cansancio

Asi es, cansancio arduo extremo.

Podré hacer algo más con mi cuerpo que dejarlo en un punto muerto?

Cuerpo joven y lleno de vida,

Tiene un dolor dentro que no termina.

Llora de cicatriz emocional.

Podré sanar mi templo sin sangrar por las esquinas?

Recapacita mi niña, tienes tierra en tu templo todavía,

Pues te mueves a paso limpio sin dudar,

Deja de creer que tropiezas y ponte a caminar

De esa manera tu cuerpo terrenal comprenderá

Que ese efímero límite del que es sucumbido

Podrá salir sin hacer ningún sonido,

Más que el de tu amor propio recogiendo y sembrando ese camino escogido,

dejando atrás lo que duele, en el olvido.







Comentarios de la autora:

Llega un momento en el que tu cuerpo te pide que pares. Que no lo fuerces y lo dejes descansar. 

Tenemos tanto que hacer, tanto peso y tanta lucha todos los días, que a veces se nos olvida que acumular cansancio es sinónimo de agobio, estrés y por consecuente ansiedad. 

Nuestro cuerpo es sabio, más de lo que podemos imaginar. Así que si estáis pasando por un momento asi, os invito a que paréis por unos minutos y escuchéis ese dolor y aviso que os está dando.

A veces tenemos que aprender a parar nuestro cuerpo y mente para poder seguir de forma sana y equilibrada.






Continuará...

Comentarios

Entradas populares