Relatos de Taberna

Hola pequeñas criaturas!

Hoy os traigo un nuevo escrito especial que escribí una mañana de camino a clase. No tenía la menor intención de hacer ninguno más, ya que surgió de forma espontánea. Sin embargo, volvió a invadirme la inspiración y con ella surgió otra segunda parte que publicaré más adelante, por lo que al final, se ha transformado en una colección llamada "Relatos de taberna".

En ellos encontrareis las penas y delirios de un hombre enamorado, cuyo amigo tabernero escucha atentamente mientas le ofrece un trago que lo ayude a apaciguar su dolor y corazón roto.

Espero que disfrutes este escrito y sigas alerta a nuevas publicaciones.

Nota: Pronto más capítulos de "El Refugio Winster". 👀

Gracias por tu tiempo y apoyo!




Hace ya tiempo...

Hace ya tiempo que no te hablo, que no te cuento mis delirios más profundos y deseosos, que no brindo con copa de champán por mis triunfos o con vino por mis fracasos repentinos. 


Hace ya tiempo que no te explico mis historias de taberna o mis cuentos de hadas con brujas eternas. 
Puras fantasías que no cesan sino de dejar al individuo en vela, esperando su regreso de la muerte en vida de la que provenga, después de quedarse estancado sin remedio en un bosque de puras enredaderas. 

Confusiones, decisiones, tropiezos, anhelos, ilusiones, dolor e indecisión son los que me traen hoy de vuelta a hablarte amigo mío, pues necesito tu consuelo y alivio para acabar con la desazón que corroe mi cuerpo en vida sin saber como responder a tales desdichas, marcadas por ella, sí, por ella... 

Sabes de quien te hablo no? Me tiene la vida amarga y el sol no se levanta. El tiempo pesa, pasa y la niebla se hace más densa a cada recuerdo que me viene de la mujer más hermosa que conocí una noche de luna llena. 

Pero sin ir más lejos, pues no quiero aburrirte los tragos con amargos chupitos de desamor, el que también está perdido en el limbo es otro que cruzó el río del impulso asesino y terminó por desembocar en un mar perdido, lejos de toda atadura y responsabilidad. Enajenado por los celos, sucumbido por la avaricia, oh fiel amigo, tu sabes mi historia bien desde aquel día...y que desdicha la vida no? Que desdicha...

Hoy hace tiempo que no te hablo, porque sinceramente estoy perdido, porque no encuentro mi sitio en este lúgubre paraje que es la tierra. 
Oh, amigo mío...será el amor? Será la vida eterna? Será la conexión interna?... no lo sé, pero de lo que estoy seguro, es que estoy satisfecho con este licor de esperanza que reposa en mi mano. Solo espero no ver el final muy pronto, pues tampoco quiero ser un borracho, que para eso, tengo suficiente con la vida. 

Oh amigo...hace tanto tiempo...si, demasiado. 


Jess Elendil




 




Comentarios

Entradas populares